viernes, 31 de mayo de 2019

Woke up down from the bridge

Everybody seems so far away from me
Everybody just wants to be free

El destino sigue estableciendo conexiones. Una canción que suena por la mañana mientras un padre intenta conquistar montañas demasiado altas para su edad. La escena de una serie del 99 que reproduce Mazzy Star en el entierro de una vieja amistad.

El destino sigue estableciendo conexiones. Un vino servido tres años después, sangrando la memoria con un agridulce bouquet. Escenas mediterráneas impregnan una memoria que siempre quiso escapar hacia inviernos más fríos y veranos más templados. Se echó a perder, estancado.

El destino sigue estableciendo conexiones, pero ni vino ni canciones imbuyen fe a un corazón desesperanzado. Cisne azul manchado de colorado, cuatro años más tarde sigue atrapado. Intentó que su libertad no chocase con la de nadie, intentó que se quedase a su lado.

Despierta mirando bajo el puente un triste 31 de mayo. Vino y canciones en un atardecer azulado.

martes, 29 de enero de 2019

Beautiful, nice and blue

Though no longer blind
I can't yet see

Siempre fuiste un explorador, pero te preguntas si quieres visitar tierras lejanas porque te conduce un espíritu aventurero o porque eres un cobarde. Porque en el fondo siempre fuiste un cobarde.
Y siempre pensaste que no debiste considerar este planeta, que sus mares eran demasiado extensos y sus continentes demasiado salvajes, casi tanto como la naturaleza de sus seres. Su gente hermosa, incomprensible y destructiva como Sauel sobre África o mare en Bering.

Siempre fuiste un explorador, pero te preguntas si tus viajes son de corazón. Si quieres tocar tierra por curioso o por avaricioso. Si en ellas encontrarás a esa persona que crees que eres (o casi) o si te perderás para siempre entre las aspiraciones de tres mundos.
Y te maravillaste con las culturas que se abren en la esfera como una rosa de los vientos concéntrica. Con el carisma de pueblos que desafían el futuro vistiendo con orgullo el pasado, capaces de tensar el tiempo hasta romperlo, con el valor de elegir sus propios dioses y demonios.

Siempre fuiste un explorador, pero no eres Ulises. Sabes dónde vas y a qué puerto llegará tu barco, viajando con melancólicas canciones e historias en tu cabeza, esperando que tu narrativa te convierta en una de ellas. Pero no sigues un camino fijo y sabes que los verdaderos exploradores cartografiaban sus propios mapas. Pero cómo gastar tinta en el papel cuando nunca aprendiste a ver más allá de la ceguera que te impusiste a ti mismo.

Nunca fui un explorador. Nunca tuve barco ni mapas, pero sí papel de sal y tinta de calamar. Atrapado por los delirios de los miles de pueblos que me enamoraron y aterraron. Cuán irónico soñar con surcar entre constelaciones y acabar encallado en la primera isla donde me llevaron las mareas estelares.

Y con todo creo que me quedaré en este planeta, agradable y azul. Quizás no tengo las fuerzas necesarias para dejarlo.

Nunca dije que fuese valiente.